domingo, 21 de junio de 2015

Fotografía: BULENT KILIC

Los derechos humanxs son sus derechos. Tómenlos. Defiéndanlos. Promuévanlos. Entiéndanlos e insistan en ellos. Nútranlos y enriquézcanlos....son lo mejor de nosotrxs. Denles vida. 
Kofi Annan

Me pregunto en que lugar quedaron enterrados los derechos de estxs serxs humanxs......

De estas fotos hace seis días.....







miércoles, 6 de mayo de 2015

Sólo quiero eso. Casi nada. O todo



Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. 
O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. 
O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación -al menos la sensación- de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.
Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.
Rechazo el cinismo de una sociedad que solo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que solo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.
Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan solo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.
También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Solo quiero eso. Casi nada. O todo.

Escrito por Ángeles Caso

viernes, 13 de marzo de 2015

A vosotrxs!

Benjamín Prado escribió:

Uno no tiene nada más que contar
y eso
es todo lo que el otro necesita saber.

Han aprendido
que no hay nada más dulce que la sal de las lágrimas
de aquel que llora sobre tus heridas.

Saben que mentir hace que la verdad nos duela;
que el modo más humano de buscar el calor
es abrazarse a otro que también tiene frío.

Saben que las mejores compañías
son las que han entendido cuándo dejarnos solos; 
que hay distancias
que no puede salvar el hecho de estar juntos.

Si alguna vez discuten, no olvidan que el silencia
siempre es mejor que aquello que no quieren decir; 
que quien cierra la mano ahoga su destino
y el que abre una puerta 
detiene al que la quiere derribar.

SAben prestarse ayuda, 
darse sombra el uno al otro cuando la vida quema.

Se respaldan,
se cuidan,
se defienden...
Y lo mismo que toda sed es una metáfora
del desierto,

sus vidas son iguales
al azar y los dados 
el odio y las frotneras 
o el tiempo y el olvido.

Saben que al encontrarse se detuvo el pasado,
lo mismo que a las doce de la noche 
dejas de decir hoy para decir ayer.

Saben que lo que une a dos personas 
no es lo que comparter, 
sino eso
por lo que luchan juntos todavía.

Son ellos. Son así: los camaradas.




GRACIAS! Gracias en mayúsculas a todxs mis amigxs. 

Por apoyarme en todos y cada uno de mis proyectos. 

Gracias por estar ahí siempre que os necesito, siempre que busco una salida , una opinión, una crítica o ayuda, en cualquier aspecto de mi vida. 

Sin vosotrxs mi vida sería sumamente diferente y aburrida!  

Igual que las olas, la salitre y la arena son tan necesarias para formar el mar , vosotrxs lo sois para mi también. 

Sois la sangre y el oxígeno de cada una de las arterias de mi existencia , y  es gracias a vosotrxs que me siento viva en tantas y tantas ocasiones.

No tendré jamás suficientes horas, minutos y segundos para agradecer todo lo que me hacéis sentir. 

Os quiero

I have a picture similar to this! Only it involves a trampoline, not a cliff over a body of water :/

jueves, 5 de marzo de 2015


"Lo que una vez disfrutamos, nunca lo perdemos. Todo lo que amamos profundamente se convierte en parte de nosotros mismos"









jueves, 5 de febrero de 2015

Hoy vuelvo a casa más libre

Hoy vuelvo a casa más libre.  

Más libre porque conseguí cerrar un ciclo. Y me siento especialmente feliz por poder haber cerrado este ciclo debajo de la luna brillante en el cielo. La misma luna que selló el comienzo de nuestro amor...hoy selló el cierre de nuestro ciclo. Un ciclo que yo intenté tanto veces cerrar, que hasta imaginaba no tener las suficientes fuerzas para conseguir hacerlo.

Hoy yo dejé en tus labios todas mis angustias, toda mi tristeza, todas mis agonías. 
Allí, yo dejé en el olvido cualquier dolor que aún sintiese.  Y con ese beso sellamos una historia, una historia que fue intensa y verdadera en todo el tiempo que sucedió. Eso es todo lo que nos importa.


Hoy vuelvo a casa más libre porque finalmente sé que deseche de mi esa obsesión que me llevaba a ti cada segundo de mi vida. Era eso lo que yo necesitaba: un beso de despedida. Como tenía que ser. Digno de un final. O no. Al final , el único fin es la muerte. Y tal vez...ni ella.

Vuelvo a casa más libre porque conseguí sentir el amor que tú aún sientes por mi. Y eso me hace sentir bien.

Estoy más libre porque tenía que ser en el alto de aquella montaña, sobre todas las luces de la ciudad, sobre un cielo estrellado, ese cielo que tantas veces cubrió y vigiló nuestro amor.
Nuestro ciclo comenzó sobre un manto de estrellas y tenía que volver a ese punto, para cerrar definitivamente todas esas vueltas que nuestra vida dio en estos últimos tiempos.

Tú y yo. Allí. En aquel momento.

Este ciclo se cierra, más nadie puede decir que ocurrirá. Comenzaremos nuevos ciclos...Y quién dice que no podrán ser contigo? Nuestra historia puede que vuelva a ser nuestra. Más si vuelve a suceder, que sea por favor...sin expectativas. Porque hoy tuve la mayor prueba de que todo lo mejor pasa cuando nada está previsto.

Todo tiene su tiempo. Y yo necesitaba este tiempo para liberarme, para cerrar este ciclo. A mi manera. A mi ritmo.

Yo te quiero. Nunca dejé de quererte. Y porque yo te quiero, hoy mi deseo es que seas feliz. MUY feliz.
Es por eso que yo vuelvo a casa más libre. Porque hoy yo también soy más feliz.


Dedicado a mi gran Nagore. 
Por enseñarnos que vale la pena luchar por un amor sano y libre.




Fotografía tomada en Nairobi, Kenia. 

domingo, 25 de enero de 2015