A los
seres humanos nos gusta pensar que tomamos cada una de nuestras
decisiones de manera consciente o, lo que es lo mismo, que existe el libre
albedrío. Sin embargo, el
neurocientífico Patrick Haggard, del University College de Londres (Reino
Unido), asegura que los estudios del cerebro indican que antes de que seamos
conscientes de que estamos decidiendo algo tan simple como si beberemos té o
café en el desayuno, o qué camino recorreremos para llegar al trabajo, nuestro
cerebro ya ha escogido. Las elecciones sobre cuál será nuestra próxima acción
son fruto de una serie de reacciones bioquímicas que ocurren en el córtex
parietal, tal y como demostró Angela Sirigu, neurocientífica en el Centro de
Neurociencia Cognitiva del CNRS, en Francia.
Por otra parte, científicos de la Universidad de
California (EE UU) han probado que analizando un área de la
corteza prefrontal con resonancia magnética funcional es posible predecir el
comportamiento humano en 3 de cada 4 casos, revelando los propósitos y deseos de los
individuos antes incluso de que ellos los conozcan.
A esto se suma que una investigación dada a
conocer hace poco en The Journal of Neurosciencerevelaba que existe una conexión entre la
actividad del cerebro humano en las neuronas núcleo accumbens -el centro de las
recompensas- y el comportamiento futuro con respecto a la alimentación y el sexo, de manera que con un escáner se puede adivinar
cuánto pesará una persona dentro de seis meses, e incluso cómo será entonces su
vida sexual.